Seré grande para Dios

  • Si quiero ser grande seré un siervo.
  • Mi ministerio primordial será el área para la que fui formado; pero mi servicio secundario se llevará a cabo donde quiera que me necesiten.
  • Mi corazón de siervo mostrará mi madurez. Ef. 5:15-16
  • Para servir todo lo que necesitaré es carácter.
  • Siempre estaré dispuesto a servir.
  • Prestaré atención a las necesidades.
  • Haré lo mejor con lo que tenga
  • Servir sin llegar a la perfección es mejor que la más perfecta intención.
  • Lo que yo llame lo suficientemente “bueno o excelente” no tiene que ser perfecto para que Dios lo use y lo bendiga.
  • Cumpliré mis tareas con la misma dedicación.
  • Ninguna tarea me molestará cuando tenga el corazón de siervo.
  • Seré fiel en mi servicio.
  • Para ser siervo tendré que pensar como siervo.
  • El buen servicio comenzará en mi mente.
  • d.34
  • Pensaré más en otros que en mí mismo.
  • No trataré de usar las cosas de Dios para mis propósitos egoístas.
  • Dejaré que Dios me para sus deseos.
  • Vivir para el servicio a Dios y para el dinero serán metas mutuamente excluyentes para mí.
  • Dios puede usar el dinero para probar mi fidelidad como siervo,
  • Me concentraré en mi trabajo no en lo que otros harán.
  • Buscaré mi identidad en Cristo.
  • Pensaré en el ministerios como una oportunidad, no como una obligación.
  • d.34
  • Aprenderé a servir, y tomaré la decisión de ser grande para Dios.
  • Dios tiene el profundo deseo de trabajar en mi vida.
  • Mi vida será llegar lejos para Dios.
  • Deberé creer a Dios por cosas grandes.
  • Anhelaré que mis hijos sean grandes para Dios. Sal. 112.
  • Intentaré hacer grandes cosas para Dios porque esperaré grandes cosas de Dios. Hechos 27:25