Serviré a Dios

  • Aceptaré mi Asignación.
  • Aportaré algo en la tierra.
  • Haré una diferencia con mi vida.
  • Le añadiré vida a la tierra no para le quitaré.
  • Serviré a Dios.
  • Yo no soy salvo por buenas obras, sino para hacer buenas obras.
  • Gracias a la salvación mi pasado ha sido perdonado, mi presente tiene significado, y mi futuro está asegurado.
  • Mi corazón salvado quiere servir.
  • Soy entonces un ministro, un siervo de Dios.
  • Dios me tiene un ministerio en la iglesia y una misión en el mundo.
  • La madurez espiritual nunca será un fin mismo, la madurez es para servir.
  • El estudio sin servicio me podrá conllevar a un estancamiento espiritual.
  • Detectaré lo que me impide aceptar el llamado de Dios para servirle.
  • d.30
  • Dios me creó con exactitud cómo quería que lo sirviera, y me formó para esa tarea.
  • Dios me dará los dones espirituales para usarlos en el ministerio. Dios no me da el mismo don que a todos. Mi corazón describe el manojo de deseos, esperanzas, intereses, ambiciones, sueños y afectos que tengo, en fin, oportunidades. Mi corazón es la fuente de todas mi motivación, lo que amo hacer y lo que cuido.
  • Dios me ha dado un un latido emocional único que se apresura cuando pienso acerca de temas, actividades o circunstancias que me interesan.
  • Dios quiere que le sirvamos con pasión, no por obligación.
  • Si tienes entusiasmo en algo, sabré entonces que le sirvo Dios con mi corazón. Si hay efectividad también sabré que le sirvo a Dios con mi corazón.
  • Descubriré lo que me gusta hacer, y lo haré para su gloria.
  • d.31
  • No hay un doble en el mundo, solo yo puedo ser yo.
  • Los recursos son los talentos naturales con los que nací, todos mis recursos provienen de Dios.
  • Lo que soy capaz de hacer es lo que Dios quiere que haga. Cualquier cosa que me salga bien deberé ponerla al servicio de mi Iglesia.
  • Cuando sirva de manera congruente con mi personalidad propia experimentaré tranquilidad, satisfacción y productividad.
  • Dios no quiere que envidie ni me preocupes por las habilidades que no poseo.
  • Comenzaré a encontrar y clasificar lo que Dios quiere que sea y lo haré.
  • La mejor manera de descubrir mis dones y habilidades es experimentando en las diferentes áreas de servicio.
  • Debo aceptar con gratitud como me hizo.
  • Me esforzaré por hacer uso de lo que Dios me ha dado.
  • Servir al Señor es una inversión que me pagará dividendos eternos. Mt: 16:27