Manifestaciones del Amor entre las personas

En las relaciones de la persona con su medio, el amor puede presentar una o más de una de las manifestaciones que voy a presentar en este artículo.

Antes que todo, es mi deseo presentar el tema del amor desde la perspectiva de la Biblia. He buscado en muchas fuentes y no explican bien la forma de manifestarse el amor entre las personas. Buscar el significado en la Biblia me resultó mas fácil, mas sencillo de entender, más practico, más real y verdadero que los conceptos abstractos del mundo acerca del amor. Es complicado conocer el amor en lo humano.

La palabra amor, tiene muchos significados. Sin exagerar, digo que cada quien tiene su propio significado de la palabra amor. Pueden referirse a una atracción sexual, pasional, de romance, amistad, o simplemente deseos. Si buscamos los términos en expresiones artísticas como música, teatro, pintura, etc, obviamente encontramos que cada escritor y artista tiene su manera de pensar con respecto al amor y no necesariamente coinciden entre otros artistas u escritores.

El amor desde la perspectiva de la Biblia es descrito de manera que abarca diferentes facetas enfocadas a diversas situaciones. El nuevo Testamento en su versión en griego nos permite precisar algunos de los diversos términos empleados. Los griegos de esa época tenían varias palabras que se pueden traducir para distinguir y describir varios aspectos de la palabra amor que permiten ampliar la idea de éste. Veamos las palabras de La Biblia que mencionan el amor:

1) Epithumia, (Deseo/Codicia)

Se refiere a un deseo fuerte de alguna clase, algunas veces bueno y otras malo. Significa “poner el corazón en”, anhelar vehemente, o bien, “codiciar”. En la Biblia al traducirlo, si es en sentido negativo se utiliza la palabra codicia, cuando es positivo se traduce como deseo.

Este término mayormente se usa en el NT en un sentido negativo, hablando de las pasiones carnales o concupiscencias. Para ejemplos de usos positivos, ver Lucas 22:15; Fil 1:23.

El amor en el matrimonio:

Con relación a la pareja dentro del matrimonio, el amor epithumia es el deseo por la persona amada, el atractivo mutuo, donde el deseo físico entre ambos se expresa en el deleite de disfrutarse uno del otro.

Cuando este amor epithumia se desenfrena en la codicia emocional por poseer a la otra persona, se olvida de la persona misma para su autocomplacencia. Es un amor completamente emocional. Es la parte deleitosa de la vida del amor diseñada para el matrimonio y dentro del matrimonio.

En esta faceta del amor, es indispensable que la pareja cuide de que no se convierta en codicia, es decir, en poseer al otro solamente, pues de lo contrario apaga el interruptor del deleite, del mutuo contentamiento, es importante que permanezca en el nivel del continuo enamoramiento del uno por el otro, de lo romántico, de lo placentero…

En la familia:

El amor epithumia están presente en menor proporción, se manifiestan en la admiración, gusto y deleite por estar con el padre o la madre, con el hermano que se admira, por el hijo que tiene características que atraen y que en ocasiones encarnan cualidades que se desearían tener. El hermano menor que quiere ser como el mayor, etc.

Entre amigos:

El amor epithumia, están presentes en el sentido que representa el encontrar en el amigo rasgos que atraen, que son buscados como cualidades o características propias de la persona y que cautivan su atención.

2) Eros

El amor sexual o erótico. La base del eros es principalmente física, creada por una emoción que puede ser buena o mala. Busca satisfacerse y llenar sus necesidades con la otra persona. Es una buena parte del enarmorarse, los sentimientos, y lo romántico.

Si bien este termino no se utiliza directamente en el Nuevo Testamento, se aplica en el sentido del hebreo del Antiguo Testamento. La palabra puede pensarse que solamente transmite la idea de lo carnal, debido al uso de la palabra erótico y sus aplicaciones, mas no es así, no siempre se refiere a esto, sino que incluye la idea de lo romántico, del apasionamiento y lo sentimental. De este surgen los poemas, las composiciones musicales, etc. Es el arrobamiento, el placer exquisito, fuerte, dulce, que llevado al extremo, es aterrador por ser absolutamente absorbente.

Controlado por Cristo, puede dar un buen apoyo a la relación e intimidad matrimonial pero sin Cristo es muy susceptible de romperse

En el matrimonio:

Este amor eros Controlado por Cristo, puede dar un buen apoyo a la relación e intimidad matrimonial pero sin Cristo es muy susceptible de romperse.

El amor eros, es el amor romántico, sensual, apasionado y sentimental, que busca la respuesta espiritual, mental, emocional y física al carácter real y al ser total de la otra persona que encarna atributos buscados y admirados.

El amor eros, más que cualquier otra noción es la comunicación del romance. Tendemos a pensar que se refiere solamente a lo carnal, por el uso secular de la palabra "erótico", pero eso no es cierto. Eros no se refiere siempre a lo sensual, sino incluye la idea de anhelar unirse con el ser amado y el deseo de poseerlo. El amor erótico es romántico, apasionado y sentimental. A menudo, es le punto de inicio del matrimonio, y es la clase de amor de los enamorados, del cual se escriben canciones y al cual se dedican poemas. Se llama arrobamiento… placer exquisito… fuerte, dulce y aterrador, por el hecho de que es absolutamente absorbente.

Sin embargo, el amor erótico tiene un problema: necesita ayuda porque es un amor que cambia y no puede durar por sí mismo toda la vida. El amor erótico quiere prometer que la relación durará para siempre, pero no puede mantener tal promesa por sí solo.

En este punto necesitamos hacer la distinción entre lo temporal y vacío, y el verdadero amor romántico que se halla en el matrimonio diseñado por Dios. El enamoramiento loco es una respuesta emocional y carnal a impresiones falsas o simples evaluaciones exageradas del otro ser. En contraste, el genuino enamoramiento es una respuesta espiritual, mental, emocional y física al carácter real y ser total de otra persona que encarna atributos largamente buscados y admirados.

El amor erótico, cuando se disfruta dentro en el contexto duradero del matrimonio cristiano, ofrece maravillosas emociones y recompensas personales que son un don y una creación del mismo Dios. Esta clase de amor es completamente emocional, y no puede convocarse a placer, sino que aparece como respuesta segura cuando se activan todas las otras clases de amor dentro del matrimonio. Ustedes disfrutarán del amor erótico en una forma rica, madura y particularmente regocijante cuando hayan dominado el arte de amar. Más que cualquier otra clase de amor, el erótico transforma una existencia mundana en blanco y negro en una gloriosa vida a todo color. Es una parte deleitosa de la vida de amor, diseñada para el matrimonio.

En la familia:

El amor eros están presente en menor proporción en la familia, se manifiestan en la admiración, gusto y deleite por estar con el padre o la madre, con el hermano que se admira, por el hijo que tiene características que atraen y que en ocasiones encarnan cualidades que se desearían tener. El hermano menor que quiere ser como el mayor, la hija quiere ser como la mamá, etc.

Entre amigos:

Asimismo, el hecho de que en ocasiones el amigo o amiga son inspiración para un poema o una canción, son entendidos como el reconocimiento a la parte que admira su manera de ser o de actuar, su manera de pensar y más.

3) Storge,

Storgos (Afecto): La palabra griega para "afecto natural". Es un amor casi universal de querer proteger o ayudar. Se enfoca principalmente sobre asuntos de solidaridad y necesidad. Es un amor que da, pero también tiene que sentirse apreciado. Es un sentido de preservación mutua más que de moralidad. Ejemplos: un animal protegiendo a su cría, la lealtad y el servicio entre padres e hijos, el deseo de ayudar a un desconocido en apuros.

Este tipo de amor ofrece refugio emocional, es como tener una casa techada donde no penetra la lluvia, ofrece una atmósfera de confianza y seguridad.

El amor en el matrimonio:

El amor storge, es el sentirse a gusto con la persona amada, protegida, y cuidada. Es el sentido de pertenencia mutua, de ser parte el uno del otro, donde ambos se cuidan y son leales entre sí, se prodigan y procuran. Es el confort de estar con quien se comparte un espacio y un tiempo, y no depende del amor epithumia ni del eros.

Este tipo de amor en el matrimonio satisface la necesidad que todos tenemos de pertenecer, de ser parte de un círculo estrecho donde las personas se cuidan y son fieles una a otra. Cuando el mundo parece un lugar frío y duro, esta clase de amor ofrece refugio emocional. Es como una casa acogedora donde la lluvia no entra. Ofrece una burbuja o una atmósfera de seguridad en la que las otras clases de amor matrimonial pueden morar con confianza y florecer.

En la familia:

El storge provee el afecto natural que está presente entre los padres y los hijos, entre los hermanos y los parientes cercanos de ambos lados. Son los afectos naturales producto de ser parte de la sangre que los une. Por la convivencia tan cercana que tienen en lo cotidiano, se siente la comodidad de ser y estar entre los suyos. Se tiene sentido de pertenencia a este pequeño grupo social, donde se encuentra abrigo, protección y refugio emocional. Donde el estar en ese espacio denominado casa, se puede disfrutar de una atmósfera de confianza, de tranquilidad y de seguridad, que es el calor de hogar tan deseado y esperado por todos.

Este amor, al cual se hace referencia varias veces en el Nuevo Testamento, es el que comparten los padres con los hijos, los hermanos en la familia. Es una clase de amor que siempre está allí y uno no tiene que merecerlo.

Entre amigos:

El amor storge, favorece a sentirse a gusto y cómodo con la compañía del amigo, promueve el afecto natural de la convivencia, es el refugio emocional, el que mantiene la atmósfera de confianza y seguridad. Es el que se acomoda y hace sentir bien la compañía mutua.

4) Phileo, Amistad.

Este términos frecuentemente aparece en el Nuevo Testamento. En su adjetivo filial, expresa aprecio y tierno afecto por la persona, pero siempre espera una respuesta. Es un amor de relación, camaradería, participación, comunicación y amistad. Hace amigos y amigos íntimos que disfrutan de la cercanía y el compañerismo. Comparten mutuamente pensamientos, sentimientos, actitudes, planes y sueños. Siempre implica una interrelación.

En el matrimonio:

El amor filial, implica en la pareja el ser amigos íntimos que comparten su tiempo, sus intereses, sus pensamientos, sus sentimientos, sus actitudes, sus planes y sus sueños. Donde se favorece la camaradería, el compañerismo y disfrutan de la cercanía.

Comparten mutuamente los pensamientos, los sentimientos, las actitudes, los planes y los sueños; las cosas más íntimas que no compartirían con ninguna otra persona. También comparten el tiempo y los intereses. Obviamente, se necesitan dos personas para el plano disfrute del amor filial, puesto que es necesaria una respuesta de parte del otro para que continúe habiéndolo

Una vida matrimonial sin amor filial sería insatisfactoria, aunque en la cama de los cónyuges haya abundante pasión. Un matrimonio en el que haya amor filial está seguro de ser interesante y de recibir recompensa. Se trata de ser los mejores amigos el uno del otro.

El amor storge y el filial, son la sal y la pimienta del amor en el matrimonio.

Si epithumia y el eros son la pasión y el deleite momentáneos, el storge y el filial son los que sostienen la relación, sin estos, pronto se consume el fuego de la pasión y entonces, no queda nada que dé soporte.

En la familia:

El amor filial, favorece la relación de amistad entre cada uno de los participantes, de relaciones íntimas donde la camaradería y el compañerismo son lo cotidiano. Donde la disposición de los unos por los otros es espontánea, donde la comunicación entre los miembros es fluida. Donde la relación de amistad entre unos y otros y entre todos, permite comprender y compartir pensamientos, sentimientos, sueños y planes. Donde la actitud de cada cual es dispuesta a apoyar, impulsar, facilitar, dar su tiempo, escuchar y mucho mas.

Entre amigos:

El amor filial es el que promueve la comunicación, favorece al desarrollo de la amistad, procura la intimidad con quienes se identifica con mayor profundidad, busca la cercanía, es compartido, tierno y empático. Es el que comparte pensamientos, sueños y el que formula el plan para llevarlos a cabo. Es el que procura la fidelidad y la constancia.

5) ágape.

Este es el mas importante y primordial en cualquier relación porque este amor es la misma naturaleza de Dios. (1 Juan 4: 8, 16). Dios no solo ama, sino que El es Amor. Por esta razón se convierte en la virtud cristiana mas importante (1 Cor. 13: 13).

Este, es el amor abnegado, desinteresado que tiene la capacidad de dar y mantenerse dando sin esperar que se devuelva nada. El ejemplo a esto La suprema expresión de amor en el sacrificio en la cruz. 1 Juan 4:10.

Este amor valora y sirve en contraste con el amor filial, que aprecia y disfruta. Es un amor de acción, no de emoción. Es la clase de amor inteligente y hábil que siempre se preocupa por hacer lo mejor a favor del otro. Se concentra en lo que dice y hace, y no en lo que siente.

Este amor ágape es el que puede sostener cualquier relación, es como el centro de la rueda de una carreta y a la vez el aro que los circula para rodar. Es el que mantiene y da soporte a las relaciones y levanta a las relaciones que se deterioran o fracasan. Es una actitud Esta clase de amor fue altamente impulsada por Cristo en el Nuevo Testamento, es la clase de amor que el Padre tiene por nosotros con especial atención a los que han recibido a su hijo Jesucristo. (Juan 3:16). Dios mismo es la fuente de poder de este amor que es el motor de la vida misma, sin descartar los otros, pues Él mismo es el creador de todos ellos.

Cómo se aplican estas facetas del amor en las relaciones interpersonales, entre la pareja, la familia, los amigos y los demás.

En el matrimonio:

Es el más importante, el amor ágape es el amor voluntario que no depende de los sentimientos. Es el amor que actúa, el que dispone los ingredientes que podan y abonan las otras facetas del amor. Es el que perdona, que no reprocha, el que a pesar de la decepción o del fracaso tiene recursos para reedificar. Es un amor incondicional que se mueve y actúa para reconstruir, para aceptar a la pareja tal como es, para ver en ella sus aciertos y errores sin juzgarlos. Para ayudar al compañero o compañera a levantarse de sus caídas, para ofrecer la mano en las derrotas, etc.; es el pegamento para el jarrón roto, es la herramienta para las descomposturas. En definitiva, es el amor que sostiene a todos los demás, sin éste, viene la separación, el divorcio, la infidelidad, el adulterio y mucho más que son del mundo. El amor desinteresado (ágape) valora y sirve, en contraste con el filial, que aprecia y disfruta. El Nuevo Testamento habla frecuentemente del amor desinteresado, porque ese amor es el que impulsó a Cristo a venir a la tierra a hacerse hombre por nosotros. Dios ama a toda la humanidad con ese amor desinteresado.

El amor ágape es de particular significado para los que están tratando de salvar su matrimonio y restaurar el amor que se perdió. De todas las clases de amor, el amor desinteresado es el que ustedes pueden introducir en su relación matrimonial inmediatamente, pues se ejerce por decisión de la voluntad y no depende de los sentimientos. Es un amor de acción, no de emoción. Se concentra en lo que uno dice y hace, no en lo que siente.

Uno toma una decisión de calidad de amar al otro, y lo hace “a pesar de” y por “encima de”.

El amor desinteresado es un amor inteligente y hábil que siempre se preocupa por hacer lo mejor a favor del ser amado.

Una unión matrimonial en la que haya este tipo de amor es capaz de sobrevivir cualquier cosa. Es la clase de amor que mantiene en marcha al matrimonio cuando las clases naturales de amor (las primeras cuatro) fallan y mueren.

Porque es bien cierto que aun el amor natural más fuerte, cuando no hay respuesta, con el tiempo muere.

Pero el amor desinteresado es diferente. Esta es una de las verdades más conmovedoras de toda la Biblia. Este amor está conectado con una fuente eterna de poder, y puede continuar cuando toda otra clase de amor haya fracasado. Y no sólo eso, Ama sin importarle nada. No importa cuán indigna de amor sea la otra persona, el amor ágape puede continuar fluyendo. Este amor es incondicional, así como lo es el amor de Dios para nosotros. Es una actitud mental basada en la decisión intencional de la voluntad. Así que, nosotros podemos decidir ahora mismo comenzar a amar a nuestro cónyuge con este tipo de amor, sin importar a cuánta indiferencia y a cuánto rechazo tengamos que enfrentarnos.

Este amor preserva un matrimonio que de otra manera se desintegraría. Es el amor más rico y bello que pueda haber, pues es inagotable.

Este amor ágape es el padre de los amores naturales (Epithumia, eros, stoge, filial) y es capaz de controlarlos, manejarlos, hacer que crezcan e incluso hacer que nazcan o mueran, todo es posible si con el amor ágape. Pues todas estas facetas del amor dentro del matrimonio son permitidas y bendecidas por Dios, todas convenientes y necesarias de atenderse y cuidarse, pero el amor ágape es indispensable.

En la familia:

El amor ágape, es el elemento aglutinador, que se activa precisamente cuando se desarticulan el amor epithumia, el eros, el storge o el filial en la familia. Es el que promueve el arrepentimiento y busca para pedir perdón o para otorgarlo sin enjuiciar. Es el que actúa objetiva y positivamente para observar, analizar y reflexionar en los acontecimientos familiares, ante las fallas, ante los problemas, ante la toma de decisiones que favorezcan a todos, ante los imprevistos y las contingencias. Es el que habla con la verdad, es el que comprende sin justificar o anticipar conclusiones. En fin, es el mediador entre lo emocional que contiene lo afectivo de los otros, promueve la sensatez y equilibra que no se sobrepasen los límites de los otros. Es la medida sana que el Señor ha dispuesto y la expresa en sus mandamientos, que por cierto, este amor ágape es en sí su mandamiento básico: Que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado…

Si la descripción anterior no es la que prevalece en el hogar entre los miembros de la familia, es indispensable revisar qué pasa, ya que evidencia que el amor en sus diversas facetas no está siendo el que se manifiesta entre los miembros que la componen, pero sobre todo, que el mandamiento del Señor para los cristianos no es asumido ni practicado por los participantes. No ha sido comprendido por el padre y la madre, ni entre ellos, pues de ellos depende que sea llevado a cabo de manera que los hijos la disfruten y la promuevan entre sí.

El padre tiene la responsabilidad directa de ello, ya que él es cabeza de la familia como Cristo es cabeza de él… En ausencia del padre está la madre o bien, quien asuma la responsabilidad de los hijos.

Entre amigos:

Este amor ágape, que es el amalgamador de los demás, es el ecuánime y objetivo que ha de estar presente siempre entre cualquiera de los amigos, sin importar el grado de intimidad con cada cual, en virtud de que es el que no está afectado por los sentimientos ni las emociones. Tiene la capacidad de favorecer al ajuste y reajuste de los desvíos, de los exabruptos, los desatinos y los errores. Siempre comprende aunque no justifique, sabe perdonar y alentar, es el que exhorta y anima motivado por la razón y no por los sentimientos. Es el que actúa, el que busca, el que edifica o reedifica, el que recapacita y rectifica. Es el ingrediente que el buen Dios ha diseñado para mantener las relaciones saludables, Él es amor ágape, demostrado en el perdón a los pecados sin dejar de amar al pecador, el que invita a perdonar y pedir perdón, quien ha provisto con su muerte en la cruz el camino para llegar al Padre y a la vida eterna.

El amor al prójimo

El amor al prójimo está básicamente centrado en el amor ágape, por favorecer al actuar en pro de los necesitados o los marginados, no solamente en lo físico o mental, sino también en lo espiritual. El que es capaz de quitarse la camisa para dársela a otro, el que se conduele y hace por el menesteroso. El que considera al otro y lo procura, el que extiende su mano al débil, el que no toma la ofensa sino la comprende, en fin, el que lleva a cabo acciones sin involucrar emociones a favor o en contra del prójimo, sino “hace por ellos”.

Es el amor que impulsa a actuar a las personas cuando se presentan en mayor o menor escala contingencias, accidentes, desastres, etc. Es el amor que va más allá de sí mismo, que es capaz de extenderse a quienes están alrededor, sean o no personas conocidas.

Sobre éste, el Señor dice como segundo mandamiento, amarás a tu prójimo como a ti mismo, lo que significa y magnifica la importancia de esta faceta del amor para lograr su plan divino del cual somos creados para ello.

¿Quieres saber más del amor ágape?

Lee 1 Corintios 13:4-7 poniendo el nombre "Jesucristo" en vez de "amor". ¿Qué te impresiona de haber hecho esto?

Lee en voz alta 1 Corintios 13:4-7 poniendo tu propio nombre en vez de "amor". ¿Qué necesitas para poder amar más?

¿Qué esperas para aplicar I Corintios 13 a tu vida?

Conclusión

Las diversas manifestaciones del amor, tomando como base algunos de los términos que están en la Biblia, básicamente en el Nuevo Testamento, nos permiten ver las diferentes facetas que presenta y que muchas veces son confundidas en cuanto a su grado de importancia.

El Señor es el creador del amor, porque el es amor.

Él nos amó primero y por ello nos ha dado la oportunidad de mostrar amor.

Dios nos proporcionará el equilibrio de cada uno de ellos si nos acercamos a buscar su voluntad y su guía. Pero implica reflexionar, y reconocer quién es Dios.

El amor ágape es el más importante de todos.

Nosotros podemos amar con el amor ágape porque El Espíritu Santo crea el amor en nosotros. Tenemos que amar tanto a nuestros enemigos como a nuestros amigos.

¿Y tú que clases de amor estás interesado en mostrar?