Más que vencedores


"Antes en todas estas cosas somos más
que vencedores por medio de aquel que
nos amó." Romanos 8: 37.


¿Quién me separará del Amor de Cristo?

Nadie puede ni podrá separarme del Amor de Cristo porque Dios me ha justificado al entregar a su único Hijo en la Cruz, para salvarme.
Me motiva saber, me anima a seguir viviendo, y me enamoro más de Dios cuando Cristo me asegura que nada me separará de su Amor. De verdad sólo tengo ganas de seguir viviendo cuando su mano me toma y me envuelve al reafirmarme esta gran verdad al punto de sentirme un ser invencible "Más que vencedor" .
Aunque no sea necesario, ciertamente podría enumerar las posibles cosas que me pueden separar del Amor de Cristo, y no las logro encontrar más fuertes que la acción poderosa de Dios. Pablo, el autor de la Carta a los Romanos hace una tabla comparativa de estas cosas:

  1. La Tribulación o Angustia: Aunque muchas veces en mi vida he sentido algún tipo de dolor o angustia producto de las pruebas o adversidades que yo esté enfrentando, he notado muy claramente que el consuelo de Dios está siempre presente en vida. Esto es sólo un indicio de que el Amor de Dios está siempre en mi vida.
  2. Hambre o Pobreza: Aunque en el mundo existan teorías acerca de la distribución de las riquezas y todas ellas no estén de acuerdo con lo que dice la Palabra de Dios. Mi única fuente de riquezas es Cristo la cual es inagotable.
  3. Peligro o Espada: Aunque alguien decida acabar con mi vida jamás me separará del Amor de Cristo.
  4. Ni la Muerte podrá separarme porque Jesucristo la venció en la cruz.
  5. Ni la Vida: o el estilo de vida que yo elija en cualquier lugar de este planeta.
  6. Ni Angeles ni Potestades: Porque estos no tienen autoridad alguna para alejarme del Amor de Cristo.
  7. Ni lo Presente: Porque en el hoy no hay posibilidad. Los días son un préstamo muy pasajero, en cambio el Amor es eterno. El amor es más que el tiempo.
  8. Ni lo por Venir: Ni siquiera las actividades o hechos futuros que yo pueda realizar. El amor es más que lo inexistente.
  9. Ni lo Alto ni lo Profundo: Porque ni subiendo a la montaña más alta estaré más cerca de Dios, ni tampoco estando en las profundidades del océano estaré más lejos.
En conclusión, todo esto y ninguna otra cosa creada me podrá separar del Amor de Dios, que es en Cristo Jesús.